¿Quién es Milan Kundera?

Milan Kundera

      Milan Kundera es un escritor checo que se exilió en Francia en 1975 y se convirtió en ciudadano francés en 1981. Kundera se ve a sí mismo como un escritor francés e insiste que su obra debe ser estudiada como literatura francesa, aunque originalmente escribió en checo —por lo menos hasta 1993, cuando empieza a escribir sus novelas en francés.
       Kundera nació en Brno, Checoslovaquia, en una familia de clase media, el 1 de abril de 1929. Su padre, Ludvík Kundera (1891–1971), era un importante musicólogo y pianista checo que fue director de la Academia de Música Janácek en Brno desde 1948 hasta 1961. Su madre era Milada Kunderová. El escritor Milan aprendió a tocar el piano con su padre, y más tarde estudió musicología y composición musical. Las influencias y referencias musicológicas se pueden encontrar a lo largo de su obra.
       Pertenecía a la generación de jóvenes checos que habían tenido poca o ninguna experiencia con la República democrática de Checoslovaquia antes de la guerra. Su ideología estuvo muy influenciada por las experiencias de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana. Aún en su adolescencia, se unió al Partido Comunista de Checoslovaquia que tomó el poder en 1948. Completó sus estudios secundarios en Brno en Gymnázium trída Kapitána Jaroše en 1948. Estudió literatura y estética en la Facultad de Artes de la Universidad Charles en Praga. Después de dos mandatos, se trasladó a la Facultad de Cine de la Academia de Artes Escénicas de Praga, donde asistió a conferencias sobre dirección de cine y escritura de guiones.
       Una vez que Kundera se graduó en 1952, la Facultad de Cine lo nombró profesor de literatura mundial. Kundera estuvo parcialmente involucrado en la Primavera de Praga de 1968. Este breve período de actividades reformistas fue aplastado por la invasión soviética de Checoslovaquia en agosto de 1968. Kundera perdió su puesto de profesor en el Instituto Cinematográfico de Praga y sus libros fueron retirados de la circulación. En 1975, se mudó a Francia. Enseñó desde 1975 en la Universidad de Rennes. Fue despojado de la ciudadanía checoslovaca en 1979.
       Entre 1985 y 1987, Kundera revisó personalmente una traducción integral de su obra novelística al francés. Después de unos inicios poéticos caracterizados por la adhesión, en algunos casos polémica, a los sueños de la nueva generación comunista de después del 48 (El hombre, amplio jardín, 1953, y El último mayo, 1955, reelaboración de un episodio de Reportaje al pie de la horca de J. Fucik), se orientó definitivamente hacia la narrativa.
       El estilo de ficción de Kundera, entrelazado con la digresión filosófica, está inspirado en gran medida en las novelas de Robert Musil y la filosofía de Nietzsche. Kundera ha dicho que se inspira no solo de los autores del Renacimiento (Giovanni Boccaccio y Rabelais), sino también de Laurence Sterne, Henry Fielding, Denis Diderot, Robert Musil, Witold Gombrowicz, Hermann Broch, Franz Kafka, Martin Heidegger e incluso Cervantes.
       Toda su producción ulterior no fue sino una sistemática desmitificación de los mitos de su generación y de la izquierda checa y europea en general, operada valiéndose de las más refinadas técnicas que la evolución de la novela ponía a su disposición (polifonía, alternancia de narradores, cruce de crónica y disertación filosófica), insertadas en un discurso musical con variaciones sobre el tema, recurrencia de un mismo motivo, contrapuntos de motivos distintos, en un continuo fluctuar entre la realidad física de los hechos y la realidad ficticia de los personajes, entre historia y novela.
       El primero en ser atacado por Kundera fue el mito del amor, que zahiere en su libro de relatos El libro de los amores ridículos, aparecido en tres entregas (1963, 1965 y 1968). Luego fue el sueño comunista de 1948 (La broma, 1967) y el fracaso del programa revolucionario de las vanguardias históricas (La vida está en otra parte, 1979). La broma anticipó ya algunos rasgos característicos de su obra, como la integración de largos pasajes ensayísticos, y su peculiar concepto de lo grotesco. Después de La despedida (1979), cuya aparente ligereza proviene de la rigurosa construcción teatral y de la precisión del microdrama de una muerte «por equivocación», las novelas siguientes serán todas concebidas y escritas en el extranjero.
       Tras volver nuevamente, con las siete variaciones de El libro de la risa y el olvido (1981), al tema de la ironía y de la desesperación de la memoria (histórica), abordando directamente y con agudo sarcasmo la realidad checa, Milan Kundera añadió con La insoportable levedad del ser (1984) un nuevo fragmento a su coherente obra de desmitificación que, ironizando esta vez sobre los esfuerzos revolucionarios de la izquierda occidental y volviendo al sueño de la Gran Marcha que había estado en la base de su poesía, constituye en la evolución de Kundera la novela de las ilusiones totalmente perdidas.
       La insoportable levedad del ser es un intento de novela total, que repasa, a través de la vida de dos parejas, toda la historia reciente de Checoslovaquia y plantea sus permanentes interrogantes existenciales. El cirujano Tomas, muy mujeriego y que disfruta de una prestigiosa carrera en el extranjero, conoce un día a su compatriota Tereza, una frágil muchacha que acaba transformando su vida. Tomas la sigue a su país de origen, Checoslovaquia, regido por la dictadura comunista; el cirujano es objeto de depuración política y acaba en una granja estatal. Allí muere en accidente en compañía de Tereza. La narración pasa revista a otros personajes, como la pintora Sabina, abrumada por las rígidas directrices del arte oficial, el realismo socialista, lo que la lleva a una existencia vacua, sin raíces, desleal para con todos; o Franz, amante de la anterior, inestable, en una perpetua búsqueda de una vida que valga la pena ser vivida.
       Entre sus novelas posteriores hay que destacar La lentitud (1994), La identidad (1998) y La ignorancia (2000). Ha publicado también los ensayos literarios El arte de la novela (1986), que reúne textos escritos en distintas circunstancias y donde expone su concepción personal de la novela europea, y Los testamentos traicionados (1993). Como dramaturgo, obtuvo reconocimiento con Los propietarios de las llaves (1962), aunque el autor personalmente prefiera Jacques y su amo (1975).


Tomado, parcialmente, de la solapa de L’art du Roman, 1986 (El arte de la novela).


ÍNDICE:
Narrativa:
El libro de los amores ridículos (1969):
—Primera parte: Nadie se va a reír
—Segunda parte: La dorada manzana del eterno deseo
—Tercera parte: El falso autoestop [“The Hitchhiking Game”]
—Cuarta parte: Symposion
—(5): Que los muertos viejos dejen sitio a los muertos jóvenes
—Sexta parte: El doctor Havel al cabo de veinte años
—Séptima parte: Eduard y Dios





Literatura .us
Mapa de la biblioteca | Aviso Legal | Quiénes Somos | Contactar