BORGES Y YO
Al otro, a Borges, es a quien le
ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya
mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de
Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de
profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de
arena, los mapas, la tipografía del siglo xviii, las etimologías, el sabor
del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias,
pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Seria
exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo
vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me
justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas
válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno
ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la
tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente,
y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco
voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y
magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su
ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de
quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco
menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de
una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las
mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero
esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi
vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
No sé cuál de los dos escribe esta página.
(El hacedor. Buenos Aires: Emecé, 1960)
Índice de lectura
ÍNDICE:
Obras completas:
Fervor de Buenos
Aires (1923)
Luna de enfrente
(1925)
Cuaderno San
Martín (1929)
Evaristo Carriego (1930)
Discusión (1932):
La supersticiosa
ética del lector
La postulación de
la realidad
Historia universal de la infamia (1935):
Hombre de la esquina
rosada
Historia de la eternidad (1936)
Ficciones (1944):
El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
Prólogo
Tlön, Uqbar, Orbis,
Tertius
Pierre Menard, autor
del Quijote
Las ruinas
circulares
La lotería en
Babilonia
Examen de la obra de
Herbert Quain
La biblioteca de
Babel
El jardín de
senderos que se bifurcan
Artificios (1944):
Prólogo
Funes, el memorioso
La forma de la espada
Tema del traidor y del
héroe
La muerte y la
brújula
El milagro secreto
Tres versiones de
Judas
El fin
La secta del Fénix
El Sur
El Aleph (1949):
El inmortal
El muerto
Los teólogos
Historia del
guerrero y de la cautiva
Biografía de
Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)
Emma Zunz
La casa de Asterión
La otra muerte
Deutsches
Requiem
La busca de Averroes
El Zahir
La escritura del
Dios
Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto
Los dos reyes y
los dos laberintos
La espera
El hombre en el
umbral
El Aleph
Epílogo
Otras inquisiciones (1952):
El espejo de los
enigmas
Nueva
refutación del tiempo
El hacedor
(1960)
El otro, el mismo
(1964)
Para las seis
cuerdas (1965)
Elogio de la sombra (1969)
El informe de Brodie (1970):
Prólogo
La intrusa
El indigno
Historia de Rosendo
Juárez
El encuentro
Juan Muraña
La señora mayor
El duelo
El otro duelo
Guayaquil
El Evangelio
según Marcos
El informe de
Brodie
Entrevistas:
Entrevista con Rita
Guibert (7 Voces, 1968)
Luis Harss, Los nuestros:
Jorge Luis Borges, o la consolación por la filosofía